Se ha escrito mucho acerca de la mejor estrategia a la hora de afrontar torneos. Obviamente no existe una “formula mágica” puesto que el poker es algo vivo y cambiante, y la mayoría de decisiones estarán influenciadas por variables como el perfil de nuestros rivales, contexto de cada mano y la estructura del torneo.
Los dos primeros factores son ciertamente imprevisibles, pero no ocurre lo mismo con la estructura del torneo, que sí conocemos de antemano aunque muchos jugadores sorprendentemente ni siquiera se plantean ojearla antes de sentarse en la mesa…todo un desprecio de información que puede resultar muy caro!
No es suficiente con mirar los puntos iniciales y la duración de los niveles, sino que hace falta profundizar un poquito más y fijarnos en la aceleración de los mismos, y el número de jugadores que el evento espera acoger. Manejar con soltura estos datos puede ayudarnos a tomar decisiones más fácilmente en las diferentes etapas del torneo.
Sin embargo, antes de meterme de lleno en la importancia de la estructura a la hora de determinar nuestra estrategia, veamos un poco qué tendencias encontramos por ahí.
Para simplificar un poco el análisis he decidido dividir el continuum colocando en cada extremos una estrategia diferente. En un extremo estaría la recomendada por Harrington (Harrington on Hold'em), y en el opuesto encontraríamos la de Snyder (The Poker Tournament Formula). Antes de expresar mi punto de vista aprovecho para recomendaros ambas lecturas, pues a pesar de que considero Harrington on Holdem algo conservador y ABC poker me resulto utilísima para interiorizar conceptos cuando empezaba, y por otro lado, los artículos de Snyder de “The Poker Tournament Formula”me han parcecido bastante interesantes en cuanto a que te permiten un pensamiento “out of the box” bastante enriquecedor, a pesar de no compartir todas sus teorías! Pero hey, eso es lo bueno de pensar! Podemos llenarnos de información y decidir cuál nos interesa usar y cuál desestimaremos, que para eso tenemos un criterio!
Volviendo a mi tesis…. Un gran número de jugadores y expertos en el poker parecen confusos en relación a las diferencias entre ambas estrategias. Por lo general la confusión se debe a que las dos estrategias comparten una similitud superficial – las dos promueven unos requisitos de manos iniciales más loose cuanto menor sea nuestro stack. Y es por esta razón que muchos han tachado la estrategia de Snyder de ser una mera copia de la de Harrington, algo en lo que no estoy de acuerdo.
De hecho, los requisitos de manos iniciales promovidos por Harrrington y Snyder son bastante diferentes, como también lo es el criterio por el cual juzgan el ajuste del tamaño del stack.
Harrington avoca un estilo más conservador. La decisión de jugar una mano casi siempre se debe a las cartas que recibimos: esperas a la mejor mano que puedas recibir matemáticamente dentro de un espacio de tiempo determinado. Harrington recomienda farolear (incluyendo el robo de ciegas) raramente, de manera que con esta estrategia la habilidad del jugador toma importancia únicamente en cómo juegas tus cartas.
Snyder le otorga suma importancia a otros factores a la hora de tomar decisiones, de hecho declara abiertamente que las cartas son el arma menos importante de todo nuestro arsenal para torneos, sin que importe cómo de bien juguemos esas cartas! Antepone la importancia de los stacks y la posición en una estrategia de torneos ganadora, pues son dos factores clave para la manipulación de los jugadores.
.
“M” actual vs Estructura de Torneo
Otros desacuerdos significativos entre las dos estrategias incluyen el énfasis que Harrington le da a la M actual del jugador (el tamaño de tu stack en relación al coste de una vuelta) a la hora de tomar decisiones respecto a la selección de manos iniciales. Pero no tiene en cuenta la estructura del torneo (M futura, o la aceleración de la M) excepto cuando nos encontramos a escasos minutos de entrar en el siguiente nivel de ciegas.
Snyder en cambio se centra más en la estructura general del torneo en vez de en el stack actual relativo al coste de una ronda a la hora de decidir si entrar o no en un bote y de cómo jugar cualquier mano. Básicamente, Snyder argumenta que en el momento en el que te ves forzado a jugar en function de tu M, ya estás en mala forma.
Al darle tanta importancia a la M, Harrington se centra n la supervivencia, en dares a uno mismo la posibilidad de recibir cartas. Se centra en calcular el coste de una ronda porque le interesa saber cuánto puede uno durar sin jugar una sola mano antes de convertirse en shorty o morir “blinded out”. Cuando no estás corto de fichas, por lo general Harrington avoca paciencia.
Snyder, que proclama que las cartas son el factor más despreciable en un torneo, se centra más en los puntos de cada jugador y en el poder psicológico y estratégico de tener un gran stack. Él enfatiza acumular puntos con habilidades relacionadas con los puntos de cada jugador y la posición mucho antes de que la estructura del torneo empiece a limitar las oportunidades de acumular puntos mediante la habilidad (esto es particularmente cierto en torneos de estructura semi-rápida, o engañosa, en la que aunque el torneo aparenta ser deep en realidad la aceleración de los niveles lo convierte en bastante rápido)
Aparentemente una de las desventajas del estilo de Harrington es que te permite ser “short stack” más a menudo, lo que implicría que los fieles seguidores de esta estrategia se vean forzados a verse en enfrentamientos de baja-habilidad yendo all in como shorties demasiado frecuentemente! Algunos jugadores creen que el estilo que promueve Snyder provocará que te echen del torneo pronto más a menudo, y si bien hasta cierto punto esto es cierto, no se puede exagerar la frecuencia de ninguna de las dos afirmaciones.
Por su parte, Harrington entiende, y manifiesta explícitamente en su segundo volumen el valor de mantener suficientes fichas como para poder jugar a poker post-flop. De nuevo, se centra en las cartas, pero en jugar esas cartas con habilidad. Mientras que Harrington mienta por encima la importancia del average stack, no intenta determinar una estrategia de torneo más global. Todas las decisiones sobre qué cartas jugar están basadas en tu stack inicial en relación al coste de una ronda, y las decisiones sobre cómo jugar esas manos están basadas sobre todo en tu M actual y la M de tus rivales, dando poca importancia al stack medio de ese momento y sin considerar la estructura del torneo.
Snyder destaca el valor del stack a la hora de jugar una mano con habilidad, y se centra en el valor de un liderato en puntos en relación a la estrategia de torneo. Según el autor, un stack líder es útil tanto para maximizar tus ganancias manipulando a tus oponentes, como para alejar al jugador de la dependencia del factor suerte de un torneo. Lo que hace es tener en cuenta la estructura de todo el torneo para determinar cuando la porción de suerte del torneo empezará y cuántas fichas un jugador debería haber acumulado para esa fase. Se podría decir que efectivamente el torneo se acaba en ese momento, que bien podría ser horas muchas horas antes de la mesa final, e ir corto en ese momento es el equivalente matemático a perder.
.
Conclusiones:
Escribiendo este articulo no pretendía posicionarme en ningún lado del espectro, sino simplemente sacar a relucir la diferencia de puntos de vista respect a estrategia optima cuando nos disponemos a jugar un torneo.
De algún modo, creo que cada uno de nosotros debería tomarse la molestia de analizar qué tipo de estructura real tiene el torneo que vayamos a jugar para poder tomar decisiones correctas todo el tiempo y no casi todo el tiempo, independientemente del resultado en concreto.
La estrategia Harrington busca menos enfrentamientos innecesarios, y es menos arriesgada, pero también es cierto, que a menudo en los torneos hay situaciones de riesgo que son EV+ clarísima, y que si gozamos de un stack prominente no deberíamos rechazar. Incluso en torneos de magnifica estructura como las WSOP o los EPTs no podemos jugar únicamente con cartas sino que deberemos identificar oportunidades de entrar en manos más frecuentemente de lo que recomienda Harrington para evitar tenernos que jugar el torneo en un flip más adelante.
Esto ultimo es básicamente lo que defiende Snyder, pero llevado a un punto un tanto extremo. A mi parecer, este estilo o estrategia básica es preferiblemente aplicable solo a ciertos torneos turbo. No todos los torneos rápidos ofrecen ventajas significativas para los jugadores habilidosos, así que hará falta identificarlos y aplicar la estrategia adecuada.
En cualquier caso, lo que sí quería destacar es que la estructura de un torneo es crucial para determinar una estrategia optima, y esta deberá ser ajustada por los jugadores para torneos de distinta rapidez, según su nivel de habilidad.