He querido dejar reposar mi cabeza un par de días antes de escribir este post. De haberlo hecho el domingo que era cuando más lo necesitaba hubiera estado demasiado emocional, y a pesar de que necesitaba sacar cosas era consciente de que mis pensamientos estaban enturbiados por el cansancio y el agotamiento. Así que me alegro de haber tenido esa pizca de cordura, porque de estar leyendo hoy lo que hubiera escrito el domingo, estaría bastante avegonzada.
Quiero empezar por decir que soy amateur, bastante globera, es decir que me gusta muchísimo correr y le dedico tiempo y esfuerzo, pero que tengo muy claro que esto es un hobby, que no como de esto, pero que como persona perfeccionista y muy auto-exigente me gusta hacer las cosas lo mejor de puedo. Pero nunca he querido ni se me ha pasado por la cabeza dedicarme profesionalmente, el deporte de élite me parece de las profesiones más sacrificadas, más aún si hablamos de deportes no mediáticos! Y en cualquier caso, aunque se me hubiera ocurrido, nunca podría haberlo hecho porque no tengo no las cualidades físicas para ser élite, pero sober todo, lo que me fallaría en caso de haberlo intentado, es la mentalidad. Y no me refiero a no ser fighter, lo soy! Sino a algo mucho más importante, y que ocurre frecuentemente en el deporte: aceptar que las cosas no siempre salen bien aunque tú lo des todo.
Siempre se me ha llenado la boca diciendo que el poker no es un deporte, que es un juego de habilidad, pero que la suerte influye al corto plazo demasiado. Siempre he abanderado el concepto de que en el deporte de verdad ESFUERZO = RESULTADO. Qué ecuación tan bonita! Qué idílica!! Y cuántas veces la añoramos en el el poker…..pues el pasado domingo me di cuenta que muchas otras veces en el deporte también pasa así, que todo el esfuerzo empleado no siempre se traduce en un objetivo cumplido.
Llevo corriendo desde el 2004-2005, empecé en Londres en mi último año de universidad, y enseguida me fascinó, correr me hacía libre, tanto me llenaba que a los 2 meses me apunté a la que sería mi primera carrera: la Media Maratón de Silverstone. Cuando acabé mis estudios y me tomé el año sabático viajando por el mundo me llevé unas bambas y salí a correr muchísimo por mil lugares, un día me di cuenta que había corrido 100minutos del tirón, y empecé a googlear cosas relacionadas con el long-distance running. El otoño del 2006 decidí que en Marzo del siguiente año correría la Maratón de Barcelona. Entrené a consciencia, y el día señalado superé todas las espectativas bajando de 3.30h (3:29:32)! Lloré tanto al cruzar la meta, fue tan bonito….es una experiencia brutal, mientras lo escribo se me ponen los ojos rasos y los pelillos en punta, y los que compitáis estoy segura que me entenderéis.
Estaba motivadísima! Decidí que al año siguiente más y mejor! Esta vez quería hacer La Maratón de París 2008, y el objetivo: 3:25. Me entrenó un colega que se dedica a esto, y la preparé específicamente durante 4 meses, en aquel entonces trabajaba en un curro std así que rascar tiempo para entrenos era jodido, pero lo hacía. También era la época en que justo empezaba con el poker, pero durante esos meses apenas abrí el ordenador para jugar porque no tenía tiempo. Creo que ese año es el que he estado más fuerte de mi vida, hice la Media de Sitges en 1:34 y me sentía como un avión!! XD Estaba super preparada para pulverizar crono en la ciudad del amor. Llegó el día y París amaneció esa mañana de domingo con 25ºC a las 7am, a las 11am habíamos superado los 35º. Fui bien hasta el km 25 y en el 37 apenas tenía fuerza, tuve que parar a atarme las bambas en 2 ocasiones (joder, os he dicho que soy golbera!! XD) y paré también unos segundos en una letrina portátil de esas putrefactas. Aún así acabé en 3:30:15 (unos pocos segundos más que el año anterior). Fue superfrustrante. El día de la carrera siempre piensas que va a ser la culminación de tanto sacrificio, que todos los planes que te has saltado y los madrugones que te has pegado por entrenar van a tener sentido. En realidad necesitas que sea así, te lo crees hasta el último minuto, hasta que ves que no logras tu objetivo. Porque si no te lo crees, no serías capaz de haberlos hecho.
Entre la desmotivación y que en 2008-2009 el poker entró en mi vida, pasé dos años sin correr maratones, sólo alguna media de tanto en tanto y la siempre mítica Behobia, pero vamos, que para hacer una media en condiciones no tengo que entrenar apenas porque corriendo un poquito ya te vas manteniendo. Ahora bien, la Maratón es distinto, acabarla supone un desgaste físico tan heavy que no puedes hacer más de 2 o 3 al año, y si eres amateur yo diría que con 1 vas que chutas, siempre y cuando el objetivo sea hacerla bien, claro. A mi no me gusta ir sumando maratones porque sí, yo si la corro es porque la he preparado y porque tengo un objetivo, pero vamos, va a caracteres….Pero en 2010 me entró el gusanillo otra vez, no tenía tiempo real para entrenarla bien para hacer marca así que decidi por primera vez salir a disfrutarla, acabé en 3:45 y sufrí mucho porque no iba tan bien preparada, pero no me quedé mal, porque la satisfacción no es más que resultado en función de expectativas, y en ese caso, estas eran bajísimas. El año siguiente, 2011, seguía con los mismos problemas de tiempo (y 3kg más
) pero intenté de nuevo salir a hacerlo mejor al menos que el año anterior. Acabé en 3:36 gracias en parte a Jordi, un amigo que me acompañó toda la carrera y me pillaba agua y gatorade en todos los avituallamientos, sin duda no tener que parar en los avituallamientos es el mejor regalo que pueden hacerte en una carrera!
Y llegó 2012, y volvió mi espíritu competitivo al máximo. Para ser honesta creo que el hecho de no haber tenido un buen año pokeril ha influido en esta motivación. Decidí que quería probarme, quería darlo todo estando disupuesta a renunciar a muchas cosas, incluyendo algunos torneos, viajes, planes, salidas nocturnas, cenitas…….para ver si podía bajar mi mejor marca. Este enero empecé el entreno específico de la mano de Marcel, corría 5 días por semana, otro de natación y otro de descanso total, así las últimas 12 semanas, y lo he cumplido al 99%, de hecho sólo tuve que acortar un entreno durante el EPT Madrid, por lo demás como un reloj. Me han salido la series y las tiradas largas, y sólo tuve algun problema con los ritmos el día de la Media de Barcelona, que fue justo un mes antes de la Maratón. Las dos carreras me coincidían pre-reglosa, lo que no ayuda ni moral ni físicamente, pero no es excusa.
El pasado domingo, me levanté on fire! Eran las 4.30am, había dormido 3 horas y media y aún así estaba rebosante de energía y de ganas….de ilusión!!! Iba a poder hacer que todo tuviera sentido, cómo no iba a estar ansiosa! La idea era salir a 4.50/km si me encontraba bien ese día, y si pasada la media seguía bien, apretar hasta 4.45/km. Pasé los 21km a ese ritmo, pero no iba sobrada así que decidí no darme más caña. Es la primera vez que he corrido con música, pero es que tenía tantas cosas en la cabeza que lo necesitaba para no descentrarme, de hecho también es la primera vez que corro con gorra, también adrede, como las orejeras de los caballos.
En el km 33, antes de llegar al zoo, y a tan solo 9km de meta, iba bastante jodida, y me saqué los cascos porque había mucha gente animando y eso me daba fuerzas. Justo me adelantó un señor que me dijo una frase que en vez de ayudarme, me hundió: “vamos chavala, que ahora es cuando empieza la maratón”. Qué puta razón!! El famoso muro no es más que una reacción del cuerpo cuando pasa de sacar energía inmdiata de los hidratos de carbono que tenemos acumulados a hacerlo de las grasas y proteínas (proceso más laborioso), como este mecanismo no es el habitual (en el ejercicio de menos de 2h nunca vaciamos los depósitos de hidratos del todo) pues el cuerpo entra en una especie de shock. Pero vamos, que eso pasa siempre en la maratón, y por eso es tan importante hidratarse y tomar geles/bebidas isotónicas antes de que el cuerpo te lo pida para minimizar pájaras.
Me quise retirar tantas veces! a partir del km 35 se me congelaron los cuádriceps y los pies, literalmente, me tocaba el muslo y estaba helado! Fue por el agua que me tiraba por encima para refrescarme, entre el aire fresco y que el cuerpo está a otra cosa se me quedaron rígidos y gélidos, la sensación es super grimosa porque parecía que me fuera a romper en cualquier momento, me sentía de hielo, super frágil.
Tenía que luchar contra el “no puedo más” que no se me quitaba de la cabeza, y bueno, al final, y a pesar de que el último cuarto de carrera lo corrí sabiendo que no iba a lograr mi objetivo, acabé. De eso sí que estoy orgullosa, porque me planteé muy en serio dejarlo antes y correr otra el mes que viene, pero me parecía que retirarme era aún más derrota que acabarla mal.
Al cruzar la meta en 3:35 se me saltaron las lagrimas, de rabia y emoción, porque al fin y al cabo si lo has dado todo no puedes recriminarte nada.
Estuve esa noche y todo ayer un poco de bajón hasta que me pilló Cristian por banda y me hizo reflexionar. Esta misma carrera la corrían Chema Martínez y Jaume Leiva, dos maratonianos de élite que se jugaban el acceso a los JJOO de Londres, necesitaban hacer la mínima olímpica, y no les salió. Chema tuvo que retirarse en el km 28 y Jaume acabó destrozado con un tiempo que no le valía. Ellos que lo dan todo, todos los días, porque además esto es lo que les da de comer, entienden que esto es parte del juego, que en el deporte, sobre todo en la maratón, hay demasiados factores además de lo que te lo curres. A todos nos jode perder un 80/20, pero no podemos volvernos locos cuando lo palmamos. Ver a esta gente super positiva y con ganas de darlo todo en la siguiente, me hizo sentirme una niñata estúpida que se pone tristona porque no le salen las cosas.
Y yo no soy así. Tengo fuerza de sobras para llevarme chascos y superarlos, y para entender de qué va esto, y para no chafarme cuando algo no sale bien. Además, me creo de verdad que los reveses es lo que más te curte, y me gusta aprender.
No sé decir exactamente cuándo, pero volveré a preparar una maratón bien, y si no consigo bajar ese 3:29 nunca, al menos ahora tengo la mentalidad adecuada para seguir adelante.
Me considero afortunada por verlo así tan nítidamente! Está relacionado imagino con lo que yo toda la vida he llamado “Gen de la Flipadez”. El otro día por twitter un chico me preguntó si conocía la Ley de la Atracción descrita en “el secreto”, no he visto la peli ni leído el libro (ahora quiero hacerlo!), pero al googlear me di cuenta de que no sólo la conozco sino que la uso! Y de hecho la entiendo como mi gen de flipadez del que os hablaba. Si buscáis información sobre la Ley saldrán explicaciones muy frikis, místicas y rozando la paranormalidad. Para mi es mucho más simple, es cuestión de frecuencia de pensamientos y la energía que emites en el universo, y que con tu energía eres capaz de atraer muchas de las cosas buenas que te ocurren, esto resumiendo masivamente y teniendo en cuenta que quien dice energía, dice energía y mucho curro, por supuesto!


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